miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA NUTRICION Y SUS DIENTES

Durante muchos años, el objetivo principal de la salud bucal fue prevenir las caries dentales en los niños, enfatizando las influencias que tenía la dieta en la formación de las caries.

Sin embargo, en la actualidad, la prevención centra su atención en el flúor, la utilización de selladores, la frecuencia de la alimentación y una buena higiene bucal.

A medida que evolucionó la ciencia, algunos alimentos específicos dejaron de ser acusados como los principales factores en la formación de caries.

Sin embargo, los patrones de alimentación y las opciones de alimentos pueden ser factores importantes en la formación de caries.

Todo lo que se come pasa por la boca, donde los hidratos de carbono pueden ser utilizados por las bacterias de la placa dental para producir ácidos capaces de dañar el esmalte dental.

La placa es un depósito casi invisible de bacterias y de los subproductos que constantemente se forman en los dientes de todas las personas.

La placa retiene los ácidos en los dientes. Después de varios ataques similares, el esmalte dental puede romperse, formando una caries.

Los factores que intervienen en la acumulación de placa bacteriana o en la producción de ácidos incluyen:

La frecuencia de las comidas.

Cada vez que se consumen alimentos que contienen hidratos de carbono, se liberan ácidos que atacan los dientes durante aproximadamente 20 a 40 minutos.

Cuánto mayor sea la frecuencia de las comidas, mayores serán las oportunidades de producción de los ácidos.

Características de los alimentos.

Algunos alimentos suelen trabarse o pegarse a los dientes.

Aunque se pueda pensar que no son pegajosos, los almidones cocidos, como por ejemplo, las papas fritas o galletas saladas son los primeros de la lista de alimentos pegajosos, situados más arriba que las barras de dulce y los caramelos masticables.

Las características de los alimentos son los que determinan la cantidad de tiempo que permanecen en la boca.

Los alimentos que tardan mucho en disolverse, como las galletas y barras de granola, están en contacto con los dientes durante más tiempo, por lo que los ácidos también disponen de más tiempo para dañar el esmalte dental.

Esto es totalmente opuesto a lo que sucede con los alimentos que se disuelven rápidamente, como por ejemplo, los dulces de gelatina y los caramelos masticables.

El hecho de que el alimento sea ingerido como parte de una comida o no.

La producción de saliva aumenta durante una comida para ayudar a neutralizar la producción de ácidos y despejar la comida de la boca.

Los almidones también pueden causar caries.

Todos los almidones (el pan, las galletas saladas, pasando por los azúcares de la fruta, la leche, la miel, la melaza, los endulzantes de maíz y el azúcar refinado) pueden producir los ácidos que dañan los dientes.

martes, 27 de diciembre de 2011

RECOMENDACIONES PARA LOS PORTADORES DE PROTESIS TOTAL O REMOVIBLE

A la hora de llevar por primera vez una prótesis en boca, el paciente se encuentra, además de con la dificultad de acostumbrarse a su nueva situación oral, con el desconocimiento de los pasos necesarios para su cuidado e higiene.

Y tan importante como reponer los dientes perdidos es mantener la prótesis en perfecto estado, por lo que este apartado puede resultar de gran interés para el paciente portador de la misma.

Pero no todas las prótesis necesitan los mismos cuidados, y por ello las agruparemos en distintos apartados.

Prótesis total removible

Es aquella que el paciente puede quitarse y ponerse él mismo y que repone todos los dientes de una arcada.

Las recomendaciones para su mantenimiento son las siguientes:

Limpiar la prótesis después de cada comida o al menos enjuagarla bajo el grifo y limpiarla adecuadamente por la noche.

Para ello se utilizará un cepillo con cerdas en ambos lados y un jabón neutro, es decir, gel de ducha o manos, utilizando el lado con menos cerdas para las partes más estrechas y de difícil acceso.

Para evitar fracturas si se escurre la prótesis, es recomendable poner agua en la pila para amortiguar la caída.


Sumergir la prótesis en una solución desinfectante durante aproximadamente quince minutos una vez por semana: antisépticos bucales comerciales, lejía al 1-2% o lejía con agentes descalcificantes, vinagre.

Se recomienda retirar la prótesis de la boca unas 6-8 horas al día para el adecuado descanso y oxigenación de las mucosas, sobre todo si existen antecedentes de apretamiento de los dientes.

Durante este tiempo la prótesis debe conservarse en un medio húmedo, pero no sumergida en agua, sino sobre una servilleta mojada dentro de una caja.

Prótesis parcial removible

Es aquella que puede ser retirada por el paciente, es decir, que no va cementada en boca, pero no repone todos los dientes de una arcada como la prótesis total removible, sino algunos de ellos.

La longevidad de la misma dependerá tanto del paciente (grado de higiene, asistencia a revisiones, etc.) como del odontólogo (valoración periódica de tejidos duros y blandos y de la adaptación y estabilidad de la prótesis).

El paciente debe tener claros unos puntos en cuanto a inserción y desinserción de la prótesis.

Para ponérsela se debe coger con ambas manos, se lleva al lugar que le corresponde y se coloca en su posición final, pero jamás mordiendo con los dientes antagonistas para así evitar deformaciones.

Para quitársela se toman los ganchos con los dedos pulgares, y con los índices se levanta, siguiendo la trayectoria correcta.

Con el paso del tiempo se manifiestan cambios orales y problemas que necesitan un reajuste, un rebasado (aplicación de una capa de resina en la cara interna de la prótesis) o una reparación para que la prótesis siga cumpliendo su misión, tanto si hablamos de la prótesis parcial removible como de la prótesis total removible.

Estas situaciones que requieren corregir la prótesis son: la edad, la variación de peso, el desgaste de las superficies masticatorias, la reabsorción de la cresta ósea, la pérdida o extracción de algún diente, fracturas de la prótesis, desajustes de la prótesis con anclajes, etc.

Las pautas de higiene de este tipo de prótesis son exactamente iguales que para la prótesis total removible.

En cuanto a su uso durante el sueño diremos que se puede dormir con la prótesis puesta o no, según la comodidad del propio paciente.

lunes, 26 de diciembre de 2011

RECOMENDACIONES PARA DESPUES DE UNA EXODONCIA


Al salir del Dentista, muchas veces ha ocurrido que se podía encontrar sangre o algodones con sangre en la entrada o escaleras del Dentista.

Ésto es totalmente inaceptable.

Si se ha colocado sobre la herida una gasa compresiva, morder sobre ella durante una hora, luego retirarla.


Si sangrara aún, colocar otra, repitiendo lo anterior. Muerde la gasa, no hables, muerde.
Traga la saliva, no escupas.

No te enjuagues. cuanto más enjuagas, más te va a sangrar, no para. puedes limpiar la sangre-saliva, con una gasa estéril, metiéndola en la boca y absorbiendo como si fuera un paño de cocina.


Luego muerdes una gasa estéril, haciendo un rollito con ella.
Aprieta, no hables. Siéntate, no deambules.

Relájate, no estés pensando en hacer otras cosas ahora.

Muerde la gasa y traga la saliva

Cuando llegues a casa, conviene guardar reposo entre las primeras 12 y 24 horas, con la cabeza en alto.

No acostarse. sentado es mejor.

Poner una almohada debajo del colchón, para levantar la cabeza, cuando se va a dormir.

No toques la herida, no la mires, no te enjuagues, no le hagas nada, por el plazo de 24 a 36 horas.

Transcurridas 24 horas

 Y siempre que no sangre
 debes enjuagarte con medio vaso de agua tibia con bicarbonato de sodio.

Enjuágate cada 3 o 4 horas durante un mínimo de un minuto cada vez. Si la extracción fue hecha en un sector muy posterior de la boca, házte también gárgaras.

Debes limpiarte la herida después de cada comida, utilizando una pinza de depilar con una bola de algodón gordita, humedecida en agua oxigenada para heridas, (10 volúmenes).

Topicar, encharcar y limpiar con Agua Oxigenada 10Volúmenes los bordes e interior de la herida.

Enjuagar con agua templada con una cucharilla al ras de bicarbonato de Sodio.

Repite ésto antes de acostarte, y después del desayuno sobre todo. Puedes hacerlo 4 o 5 veces al día.

Pero cuando ya no sangre y hayan pasado 24 horas.

No se recomienda fumar en las primeras 24 horas, irrita la herida, demora la cicatrización, e incluso puede facilitar el sangrado.

No comer ni beber cosas demasiado calientes (café, sopa, etc. ) , el calor facilita lahemorragia.

Reemplázalos por alimentos tibios y fáciles de masticar y tragar.

No desarrolles actividades que requieran esfuerzo físico, ni practiques deportes en la primer semana.

Podría producirse inflamación con hinchazón violenta de la zona (Celulitis) y más dolor y a demás hemorragia.

 No te expongas al calor ni al sol. Facilita la inflamación y el dolor.

Después de la anestesia, (que dura un poco más de 3 horas) si sientes dolor, puedes tomar un "IBUPROFENO" 600 mg cada 6 u 8 horas, siempre con abundante líquido, o el medicamento recetado a tal fin.

Si tuvieras hemorragia por no seguir éstas recomendaciones, límpiate con gasa estéril la sangre y la saliva de toda la boca, (no te pongas a escupir y enjuagar, que es peor) y coloca una gasa comprimiendo la zona y mordiendo fuertemente durante una hora.

Repite las recomendaciones anteriores.

Normalmente esto es suficiente. Y quédate sentado.

Transcurridas 24 a 36 horas de la extracción, y que ya no sangre nada, debes continuar con la higiene habitual, cepillado y cinta dental en el resto de la boca.

viernes, 23 de diciembre de 2011

LA ANESTESIA EN ODONTOLOGIA

Algunas personas se sienten ansiosas o nerviosas por las visitas al dentista, pero usted puede estar tranquilo.

Su dentista quiere asegurarse de que su visita sea tan libre de molestias y de ansiedad como sea posible.

Veamos las opciones a su disposición:
Adormecimiento: el rol de los anestésicos locales

La anestesia local adormece el diente y las encías para evitar que sienta molestias durante el tratamiento dental.

Hay dos tipos de anestesia local: tópica e inyectable.

La anestesia tópica ayuda a adormecer la superficie de las encías.

Se puede usar para ayudar a eliminar el pinchacito o picada que algunos pacientes sienten con la inyección.

La anestesia tópica se aplica con un algodoncillo, un rociador o un parche adhesivo.

Los anestésicos inyectables previenen el dolor en el área de la boca donde se llevará a cabo el tratamiento.

Generalmente se inyectan cerca del sitio del tratamiento u en otro lugar en la boca para ayudar a bloquear las terminaciones de los nervios y adormecer temporalmente los tejidos de la boca.

Los anestésicos inyectables se usan para los procedimientos como la restauración de los dientes, el tratamiento de los problemas del canal radicular o de la enfermedad periodontal, la preparación de los dientes para coronas y la extracción de los dientes.
Su parte: el rol del paciente dental

Como paciente, su rol es discutir las opciones de tratamiento.

Asegúrese de informarle al dentista de cualquier condición médica actual o de cambios en su historia médica desde su última visita.

Informe a su dentista de cualquier medicamento que esté tomando (productos con o sin receta incluyendo terapias alternas como las hierbas).

Recuerde mencionar cualquier alergia o dependencia que haya tenido con algún fármaco y cualquier otro problema que haya tenido con medicamentos anteriormente.

Discuta los riesgos y los beneficios de cada opción de anestesia.

Usted y su dentista pueden trabajar juntos para que usted esté más cómodo aun durante los procedimientos más complejos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

ALTERACIONES EN LA ERUPCION DENTARIA

Probablemente le enfermedad más frecuente en la especialidad es la determinada por la imposibilidad de algunos dientes de hacer erupción en la cavidad oral y se quedan en el interior de la mandíbula o de los maxilares.


Todos los dientes con incapacidad de hacer erupción a la boca son un riesgo potencial de tener algún tipo de tumoración además de los problemas que causan con la dentadura.


Generalmente las intervenciones de esta categoría se hacen con anestesia local.


Pero el mismo especialista valorará la necesidad de intervenir en un hospital con anestesia general, pues no por tratarse de un diente se debe minimizar la importancia de una operación.


La erupción dentaria es un proceso fisiológico en el que concurren diferentes aspectos.


La odontogénesis, proceso de crecimiento y maduración de los dientes en el seno de las arcadas dentarias, se engloba en el complejo crecimiento craneofacial.


Simultáneamente a la odontogénesis, se desplazan los gérmenes en las arcadas, emergiendo en la cavidad bucal y estableciéndose su funcionalidad.


En la erupción dentaria se diferencian las fases: preeruptiva, eruptiva prefuncional y eruptiva funcional.


La emergencia dentaria es el momento en el que el diente se hace visible en la cavidad oral y se incluye en la fase eruptiva prefuncional.


El desarrollo dentario, la erupción y la emergencia se ajustan a unos patrones similares en todos los dientes pero ocurren a ritmo y cronología diferente en cada uno de ellos.


Al final la fase eruptiva prefuncional los dientes contactan con sus antagonistas estableciéndose la oclusión.


Las normas de oclusión de la dentición temporal son diferentes a las de la adulta para poder interactuar con el crecimiento craneofacial.


Este proceso puede tener múltiples alteraciones que se describen, exponiendo las causas y la afectación que provoca.


A partir de que el diente rompe la encía, la erupción del diente se acelera mucho.


¿Qué hacer cuando el diente ha roto la encía pero queda parte de la mucosa oral (la "piel" que recubre la boca) recubriendo parcialmente la superficie del diente?


Suele ocurrir en los últimos molares de los cuadrantes inferiores.


Se llama opérculo.


Estos opérculos tienden a inflamarse por acumulo de placa bacteriana y por el traumatismo continuo de la masticación, pero lo normal es la resolución espontánea.


Si la inflamación es persistente y se acompaña de dolor, acuda a su odontólogo.


¿Puede la caries de un diente temporal afectar la erupción de la pieza definitiva?


Las caries superficiales no dan problemas pero, a veces, la infección perirradicular de un diente de leche, casi siempre como consecuencia de una caries profunda, puede llegar a afectar al folículo del diente sucesor.


En estos casos se debe proceder a la extracción del diente infectado.


¿Pueden faltar piezas definitivas?


Son casos aislados, pero a veces se ven con los incisivos laterales.


Esta alteración puede pasar inadvertida cuando no se caen los incisivos laterales temporales y se confunden con permanentes.


Se llaman dientes supernumerarios, predominan en los incisivos inferiores, se parecen a los dientes que figuran a su lado y rara vez dan problemas.


¿Pueden "salir" dientes de menos?


Es más frecuente en los incisivos laterales superiores y terceros molares.


En la zona anterior pueden provocar problemas estéticos al dejar huecos entre las piezas, en estos casos será conveniente consultar con el especialista.


¿Por qué los dientes no son blancos ?


Puede deberse a una alteración del esmalte.

Muchos de estos defectos del esmalte se transmiten genéticamente, encontrando a más de un miembro de la misma familia con estas anomalías, cuando la cantidad del esmalte es menor podemos encontrarnos que los dientes son amarillos y tienen hoyos.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

LA EPILEPSIA Y SUS IMPLICACIONES SOBRE LAS ENCIAS

La epilepsia es un síndrome cerebral crónico de causas diversas, caracterizada por crisis recurrentes debidas a una descarga excesiva de impulsos nerviosos por las neuronas cerebrales, asociadas eventualmente con diversas manifestaciones clínicas y paraclínicas.
Las crisis pueden ser :

convulsivas o no convulsivas.

No todas las personas que padecen una crisis epiléptica se diagnostican de epilepsia.

Se consideran epilépticos cuando padecen por lo menos dos ataques, los cuales no siempre son asociadas a los temblores motores de una convulsión.

Una crisis epiléptica ocurre cuando una actividad anormal eléctrica en el cerebro causa un cambio involuntario de movimiento o función del cuerpo, de sensación, en la capacidad de estar alerta o de comportamiento.

La crisis puede durar desde unos segundos hasta varios minutos.

Hay más de 20 tipos diferentes de crisis epilépticas.

Los síntomas que experimenta una persona durante una crisis epiléptica dependen del lugar en el cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad eléctrica.

Una persona que tiene una crisis tonicoclónica (también llamada de gran mal) puede gritar, perder el sentido y desplomarse, ponerse rígido y con espasmos musculares.

La epilepsia puede tener muchas causas; en unos casos es debida a lesiones cerebrales de cualquier tipo (traumatismos craneales, secuelas de meningitis, tumores, etc.) pero en muchos casos no hay ninguna lesión, sino únicamente una predisposición de origen genético a padecer las crisis.

Con tratamiento médico es posible el control de las crisis en un elevado porcentaje de pacientes.

El hecho de tener una convulsión no implica epilepsia.

Las contracciones y distensiones repetidas de uno o varios músculos de forma brusca y generalmente violenta puede verse en síndromes febriles en particular en niños, un choque por descarga eléctrica, o las acontecidas por el abuso de licor y/o privación de sueño.

Es probable que exista predisposición para tales eventos por propensión genetica.


Tratamiento

La epilepsia así como las crisis epilépticas pueden en la actualidad recibir un buen tratamiento.

En principio la epilepsia tiene cura.

Al comienzo del tratamiento se debe examinar, si se puede eliminar la causa de la epilepsia; en este caso se habla de una terapia causal (por ej. la operación de un tumor cerebral, supresión o mitigación de un trastorno metabólico).

En la mayor parte de los casos esto no es posible - ya sea porque no se ha encontrado ninguna causa o porque ésta no pueda ser eliminada (por ej. cicatrices, malformación en el cerebro, predisposición).

Se habla de terapia sintomática en el tratamiento de estas epilepsias:
terapia medicamentosa.
terapia operativa.

martes, 20 de diciembre de 2011

¿QUE ES UN FISTULA INTRAORAL?

Una fístula es, por definición, la abertura en mucosa o piel de una vía de drenaje que el propio organismo crea, para permitir la salida de material purulento hacia el medio externo y permitir el drenaje natural de un absceso.



La causa de las fístulas es, por lo tanto, un proceso infeccioso que provoca una colección localizada de pus y exudado en alguna parte del cuerpo.


En la cavidad bucal, la mayoría de las fístulas tienen su origen en la necrosis de la pulpa con la consiguiente formación de un absceso periapical o en abscesos de origen periodontal.


Asimismo, un buen número de fístulas en piel en la región facial tienen el mismo origen.


En éste último caso, la O.M.S. las clasifica dentro de los abscesos periapicales con fístula.


Además de la mucosa oral o piel, un absceso de origen dentario puede llegar a drenar en senos maxilares o en la cavidad nasal.


El sitio de drenaje o fístula generalmente se presenta cerca del diente afectado, la mayor parte por vestibular, en la encía insertada o areolar.


En ocasiones, cuando la raíz está muy inclinada hacia palatal, el drenaje puede producirse por el paladar.


Sin embargo, en ocasiones es posible observar fístulas que se presentan a distancia de su sitio de origen, por lo que clínicamente se deben de revisar todas las piezas dentarias y estructuras orales.


En el caso de fístulas extraorales de origen dentario, aproximadamente el 80% de ellas se presentan debido a piezas dentarias mandibulares.


Cuando están asociadas a incisivos mandibulares, pueden drenar por el mentón, debajo de éste o en la cara anterior del cuello.


En el caso de que el origen sea un premolar o una molar mandibular, el drenaje se puede presentar a nivel del cuerpo mandibular o en las caras laterales del cuello o en la región inferior auricular.


Si la pieza dentaria origen es del maxilar, los incisivos superiores pueden drenar hacia la zona infraorbitaria o hacia mucosa nasal.


Los caninos con frecuencia drenan hacia el ala nasal.


Las premolares y las molares pueden drenar en los carrillos o hacia seno maxilar.


Clínicamente, la pieza dentaria causal del absceso que da origen a la fístula puede observarse con caries o con restauraciones, con algún cambio de color o tono (generalmente más oscuro) o presentar fisuras o fracturas ya sean coronarias y/o radiculares.


A las pruebas pulpares térmicas de frío o eléctricas, la pieza en cuestión puede presentar ausencia de sensibilidad.


Una manera simple y efectiva para identificar la pieza dentaria origen de la fístula, es insertar lentamente una punta de gutapercha de calibre 35 desinfectada a través de la fístula, hasta que se perciba una leve resistencia al avance.


Entonces se toma una radiografía periapical u oclusal de la zona.


La punta de gutapercha servirá de medio de contraste que corre a través del tracto fistuloso hasta su origen, el cual generalmente es una zona radiolúcida a nivel del diente afectado.


En la mayoría de los casos, es confiable; sin embargo, hay que tomar en cuenta que NO es un medio diagnóstico 100% confiable.


En ocasiones, la punta de gutapercha puede chocar con alguna trabécula ósea y desviarse, causando errores diagnósticos.


Las fístulas odontogénicas se pueden presentar en cualquier edad, aunque son más frecuentes en niños y adolescentes, debido a la menor densidad ósea que presentan y que sus procesos alveolares aun no terminan de desarrollarse completamente.


En cuanto al género, no hay diferencia en cuanto a su prevalencia en hombres o mujeres.


Clínicamente, las fístulas presentes en la cavidad oral se observan como zonas eritematosas elevadas o no de la superficie, en cuyo centro es posible observar una úlcera de la mucosa de diámetro y forma variable, por la que puede estar drenando material purulento.


En el caso de fístulas cutáneas de origen dentario, su forma, ubicación, tamaño y color puede ser muy variada: pueden observarse fístulas en que hay neoformación variable de tejido, o depresiones cutáneas.


Estas zonas pueden presentar o no drenaje activo, por lo que en ocasiones pueden observarse como lesiones neoformativas "cerradas" de color, forma y tamaño variada, lo que en muchas ocasiones puede llevar a errores en el diagnóstico del origen de estas lesiones.


Cuando se presenta una fístula extraoral, es de suma importancia que se realice el diagnóstico diferencial con cualquier otra patología que pueda producir lesiones similares en piel.