lunes, 3 de octubre de 2011

Sida y odontología


Las explicaciones científicas sobre el virus hasta el momento han sido insuficientes para terminar con ideas equívocas sobre las formas de transmisión, desarrollo y manifestación del virus en el cuerpo humano.
A pesar de las campañas informativas que tratan el tema desde una óptica científica, persisten en el imaginario social mitos que obstaculizan un combate eficaz y certero.
 Los profesionales de la salud no son ajenos a esta situación, la carencia de conocimientos ha provocado que se cometan faltas éticas en la impartición de servicios médicos hacia las personas portadoras del virus de la inmunodeficiencia humana que las estigmatizan y contribuyen al deterioro de su salud física y emocional.
Como consecuencia de lo anterior y de un inadecuado manejo del tema en algunos medios de comunicación, una buena parte de la población que acude a recibir atención odontológica percibe al consultorio dental como un espacio en que potencialmente se está expuesto a contraer el virus.
Si bien cabe la posibilidad de adquirirlo por la constante secreción de sangre y fluido gingival, ésta es remota si se trata de un lugar en que se aplican medidas de higiene adecuadas.
En entrevista con la asociación habla acerca de la relación existente entre el VIH/sida y la odontología.
 Explica que los dentistas constituyen un grupo de riesgo porque trabajan en un ambiente rodeado de sangre, sin embargo, añade, “esto puede ser aprovechado en el ámbito de la prevención pues es conveniente que estos profesionistas vean a todos sus pacientes como potenciales portadores del virus para evitar nuevos casos de infección”.

Se destaca la necesidad de establecer medidas de control de infecciones en la práctica dental y de incrementar la confianza de la población en las normas establecidas, lo que con lleva a la necesidad de poner en marcha programas educativos que mejoren el nivel de conocimientos de la sociedad sobre el grado de riesgo en una clínica dental.
Señala que no obstante que hay reportes que indican la presencia del VIH en la saliva de algunas personas infectadas, en ninguna parte del mundo hay evidencias de que la pandemia pueda transmitirse por medio de este fluido bucal.
La única forma en la que puede transmitirse el VIH durante el tratamiento dental es cuando se entra en contacto con la sangre de una persona seropositivo, riesgo por el cual todos los dentistas siguen rutinariamente normas de higiene y control de la infección para prevenir la transmisión como la limpieza y esterilización de los instrumentos y superficies después del tratamiento y el uso de artículos desechables como guantes o agujas que son los medios que emplea el odontólogo para proteger a los pacientes.
Nosotros rechazamos tajantemente la idea de que las personas dejen de acudir a los consultorios dentales ante el temor de ser contagiados con el VIH ya  que la atención y el tratamiento dental son aspectos esenciales y muy importantes de la salud personal por lo que el temor de contraer el virus debe ser juzgado en ese contexto: Son tan pequeños los riesgos de contagio que no tiene sentido evitar el tratamiento.
Finalmente, de acuerdo con un protocolo de manejo de pacientes con infección por el VIH/sida, las medidas de prevención que deben imperar en consultorios y clínicas dentales son las siguientes:
Procedimientos en Consultorios
El  odontólogo y el personal de odontología deben usar bata, máscara y lentes protectores así como guantes durante todos los exámenes que realice.
 Los guantes deben ser usados sólo una vez, utilizando guantes nuevos con cada paciente, éstos guantes no deben ser lavados.
Esterilización
Si es posible debe utilizarse la mayor cantidad de dispositivos desechables.
Los autoclaves de vapor, esterilizadores de vapor o las unidades de calor, pueden ser utilizadas para esterilizar todos los instrumentos y otros dispositivos que llegan a estar en contacto con la boca y no son desechables.
Las piezas manuales y sus partes no pueden ser esterilizadas en frío y deben ser esterilizadas con calor de acuerdo a las instrucciones de su fabricante.
 Deben lavarse los instrumentos con agua por 20-30 segundos antes de ser sometidos a esterilización.
 Cuando no es posible la esterilización deben usarse soluciones de glutaraldehido como desinfectante.
 Estas  soluciones  deben  cambiarse  de acuerdo  a las  recomendaciones del fabricante para mantener su efectividad.
Las superficies que pueden estar en contacto con sangre o saliva deben ser desinfectadas con soluciones diluidas de hipoclorito de sodio  y soluciones yodadas.
El personal no debe manejar agujas y sólo deben colocarlas en los contenedores especiales para objetos punzo-cortantes.
Impresiones
Las impresiones deben ser desinfectadas en soluciones yodadas antes que el modelo sea vertido, la mayor parte de materiales de impresiones toleran este procedimiento.
Tratamiento Dental
El riesgo de contraer o diseminar la infección por el VIH a través del tratamiento dental es muy bajo.
La negativa de tratamiento dental para los portadores conocidos de la infección por el VIH sólo alienta a los pacientes a buscar cuidado donde sea y a mentir acerca de su historial médico.
Todos los pacientes, si son portadores de la infección por el VIH asintomáticos o sintomáticos, deben tener acceso al tratamiento dental.

Importancia de los dientes de "leche" o dentición primaria

Son también llamados Deciduos o Temporarios.
Aproximadamente, a partir de los seis meses de vida empiezan a aparecer en la boca hasta completarse en número de 20 a los 24 meses.
Se clasifican en incisivos centrales, incisivos laterales, caninos, primer y segundo molar temporal.
Pero pueden empezar o terminar de erupcionar tiempo antes o después de lo expuesto sin que ello signifique anormalidad.
A menudo las mamás expresan que los dientes de leche no sirven, que si se pican mejor sacarlos, ya que se sabe que van a ser sustituidos por los dientes permanentes.
Si piensan así, deben escuchar ATENTAMENTE lo que sigue.
Algunas de las importantes funciones de los dientes de leche, deciduos o temporarios son:
Alimentación
Los niños deben aprender a masticar y saborear las comidas y prepararlas para que puedan llegar a formar el “Bolo Alimenticio” para ser mejor digeridos y procesados en el aparato digestivo.
No podemos privarlos de esto durante tantos años.
Fonación
Aprender a hablar, pronunciando correctamente las palabras.
Estética
Es hermoso ver sonreír a los niños, y si tienen una sonrisa sana mucho mejor.
También estimulan el crecimiento de los maxilares con la masticación.
Los dientes son muy importantes para que se desarrolle el hueso que forma los maxilares; si no los tenemos, el hueso no crece como debe y esto puede generar dificultades en el futuro.
Mantener el espacio para los dientes permanentes que erupcionarán a partir de los 6 años aproximadamente.
Desarrollo psíquico del niño
Para un niño no es lo mismo ver que su boca está sana, a ver sus dientecitos oscuros, rotos o ausentes.
Estas son algunas de las grandes razones por lo que es importante cuidar y mantener sanos los dientes de leche.
Pero surge una pregunta: Si ya están enfermos ¿qué hago?
La respuesta es sencilla: Si los podemos conservar, aunque sean pedacitos, tratados por el odontólogo para que no duelan es conveniente dejarlos, de esta manera podremos cumplir con algunos objetivos como por ejemplo:
El desarrollo del hueso maxilar, mantenimiento de espacio.
Es obvio que si la destrucción de la pieza dentaria genera infección, la solución será retirarlos de la boca.
Actualmente, existen muchas formas de tratar los dientes sin dolor y sin malas experiencias; para ello es necesario recurrir al control odontológico desde edad temprana.
Como conclusión se puede decir que:
Usualmente no es necesario mantener espacio en dentición decidua, salvo algunas excepciones.
Sin embargo, es necesario realizar controles periódicos.
Si se evidencia pérdida muy temprana de dientes deciduos del sector anterior, se puede utilizar como mantenedor de espacio pónticos de adhesión directa o un mantenedor de espacio estético.
Si hay pérdida de primer molar primario en edades muy tempranas, también es necesario colocar un mantenedor de espacio.
De todas las piezas la que más pérdida de espacio puede provocar si se pierde antes de tiempo es el segundo molar temporal, es decir, el último diente de leche.
Si la pérdida de estos molares de leche se produce antes de los 6-7 años, que es la edad en la que erupciona el primer molar definitivo, dicha pieza saldrá ocupando totalmente el espacio de dicho segundo molar temporal, al faltarle la guía, el tope, que en dicha dirección de erupción ejerce el segundo molar temporal, con la consiguiente falta de espacio total para el germen del premolar que se encontraba debajo del segundo molar perdido precozmente.
Para impedir la desviación de la línea media dental, afrontando el acortamiento de arco que se deriva de esto.
Se corre el riesgo de inclinación lingual del sector anterior.
Es necesario realizar un nuevo Análisis de Dentición Mixta, una vez haya erupcionado el primer molar, para ver si se requiere mantener o recuperar espacio

Síndrome de biberon


Es la alteración de los tejidos duros del diente en lactantes y niños que han tenido contacto prolongado con sustancias carigénicas y una higiene oral deficiente o ausente; todo esto, influenciado por factores psicológicos, sociales, culturales, educacionales del núcleo familiar en el que se encuentra el niño.
Inicialmente se desarrolla una banda blanca de descalcificación en el tercio gingival de los incisivos superiores, cambiando de color que puede ser de marrón a negro y en casos avanzados las coronas de los dientes frecuentemente se fracturan por el margen gingival.
Este puede ser el primer signo en algunos casos que notan los padres de que existe un problema y pueden acudir al odontólogo con la queja de que los dientes del niño se le fracturaron repentinamente.
El síndrome caries del biberón raramente incluye los bordes incisales, y los pacientes tienen una historia de exposición excesiva a líquidos altamente carigénicos y esto, aunado a un esmalte inmaduro de reciente erupción y una mala higiene bucal, proporciona condiciones óptimas para la destrucción de los tejidos duros por caries, la que progresa rápidamente en la dentición temporal.
La razón para que la distribución de caries sea diferente entre los incisivos maxilares y mandibulares lo mismo que la severidad de las lesiones entre estos y los otros dientes se relaciona con tres factores:
1. La cronología de la erupción de la dentición primaria.
2. El tiempo que permanezca el hábito del biberón.
3. El patrón muscular de succión del infante.
El consumo de biberón, se elimina generalmente a los 24 meses lo que puede explicar en parte la ausencia de caries en los segundos molares.
Aunque hay estudios que muestran que una experiencia de caries en incisivos superiores incrementa el riesgo de caries en los dientes posteriores.
Al hablar de succión, es necesario saber que generalmente el niño se encuentra en posición horizontal con el biberón en la boca y el chupo descansado contra el paladar, mientras la lengua en combinación con los carrillos, forza el contenido del biberón hacia la boca.
La lengua se extiende hacia fuera y entra en contacto con los labios, cubriendo al mismo tiempo los incisivos inferiores.
Al principio, la succión es vigorosa, la secreción y el flujo salivar son intensos y la deglución es continúa y rítmica; a medida que el niño se adormece, la deglución se hace lenta, la salivación disminuye y la leche empieza a acumularse alrededor de los dientes.
Esto favorece el contacto con los dientes no cubiertos por la lengua, durante periodos prolongados a los carbohidratos que contenga el biberón.
El contenido del biberón es generalmente carbohidratos fermentables, los cuales son metabolizados por los microorganismos orales, convirtiéndose en ácidos que van a desmineralizar el esmalte dental.
APARIENCIA CLÍNICA:
Generalmente, los incisivos superiores son los primeros dientes afectados; las lesiones tienen un desarrollo rápido y ocurren en superficies que son consideradas de bajo riesgo como son las superficies vestibulares y palatinas.
Los otros dientes temporales, caninos, primeros y segundos molares pueden o no estar involucrados, dependiendo del tiempo que perdure el hábito del biberón.
¿QUÉ CAUSA ÉSTA ENFERMEDAD?
a)       Permitir que el bebé se quede dormido y permanezca largo rato con el biberón en la boca.
Hay que tener en cuenta que tanto la leche materna como las demás contienen azúcar, y forman un terreno propicio para la formación de caries
b) Amamantar  al niño  por períodos  prolongados o  permitir  que  el niño se quede dormido durante el mismo. ·

c) Permitir que su niño juegue con el biberón.

EFECTOS NOCIVOS DE LAS CARIES DE LA PRIMERA INFANCIA

-Pérdida de dientes
-Problemas del oído y del lenguaje
-Apiñamiento de los dientes permanentes
-Dolor severo
-Una pobre imagen de si mismo
-Deformación del paladar

Ante la aparición de cualquiera de estos síntimos, visite al odontólogo pediátrico.
CÓMO CUIDARE LOS DIENTES DEL LACTANTE
-          Se debe eliminar el hábito del biberón nocturno, chupete con miel o azucarado para tranquilizar al niño.
-          La mejor indicación es pasar directamente de la lactancia materna a la taza.
-          Incorporar la higiene a temprana edad, después de cada comida, con gasa humedecida enrollada en el dedo de la mamá, desde que comienza a alimentarse el bebé, sin importar si posee dientes o no.
-          Incorporar el cepillado al bebé después de cada comida, aún cuando el niño tenga sólo un diente.
-          El cepillado lo debe efectuar la mamá con cepillo adecuado y técnica sencilla.
-          Si el niño no se alimenta con leche materna y lo hace con biberón, se debe colocar al bebé en la misma posición que cuando tiene que aprehender el pezón, y no agrandar el agujero de la tetina; de esta manera el niño desarrollará al succionar con fuerza correctamente los músculos de su boca.
-          Cuando el niño toma medicamentos en forma de jarabes edulcorados con una cierta regularidad, se debe higienizar la boca con una gasa húmeda enrollada en el dedo de la mamá después de cada ingesta.
-          Los niños deben ser llevados a consulta desde 0 a 3 años. Esperar a que cumplan 4 años para comenzar con las medidas preventivas es una pérdida de tiempo y, algunas veces, de dientes.
-          Por tratarse las caries de biberón de una enfermedad nutricional, los padres deben recibir información sobre hábitos dietéticos y ser entrenados para que cepillen los dientes de sus hijos tan pronto como puedan.





Tratamiento del diente avulsionado

La avulsión o exarticulación es la completa salida del diente de su alvéolo.
La frecuencia es del 1 al 16% de todas las lesiones traumáticas de los dientes permanentes.
Los incisivos centrales superiores son los más afectados y el grupo de edad donde ocurren con más frecuencia oscila entre los siete y los diez años.
En el tratamiento de la avulsión, el «mejor tratamiento» que se puede hacer a un niño es la reimplantación de su propio diente, pero la terapéutica ofrece grandes retos al profesional.
Consideraciones generales sobre el tratamiento
El tratamiento de la avulsión es el reimplante, pero el porcentaje de éxito a largo plazo varía entre el 4 y el 70%, ya que va a depender de las condiciones clínicas específicas de cada caso en particular.
El objetivo del tratamiento es evitar o disminuir los efectos de las dos grandes complicaciones, las del ligamento periodontal y la pulpa.
Las alteraciones celulares del ligamento periodontal no se pueden evitar; sin embargo se pueden agravar según el tiempo y condiciones en que el diente esté fuera de la boca por la deshidratación, pues en medio seco el fibroblasto no vive más de una hora.
Si se consideran seguras las complicaciones, por las condiciones que presenta el diente, hay que instaurar medidas que frenen el proceso de reabsorción.
En los dientes inmaduros es posible la revascularización.
En dientes con ápice cerrado la necrosis es inevitable, por lo que las medidas terapéuticas deben ir encaminadas a eliminar la infección del conducto radicular.
En resumen, los factores clínicos a tener en cuenta son:
1) tiempo que lleva el diente fuera de la boca (período extraoral)
 2) estado del ligamento periodontal (medio de conservación)
 3) grado de desarrollo radicular
Tratamiento en el lugar del accidente
Reimplante inmediato:
El factor que más repercute en el éxito es la rapidez en realizar el reimplante.
Hay que procurar hacerlo en los primeros 5 a 20 minutos.
Si nos consultan telefónicamente es preciso indicar a la persona que atienda al niño que si el diente está limpio debe reimplantarlo de la forma más suave, sosteniéndolo por la corona.
Si está algo sucio, hay que lavarlo con agua o suero fisiológico y a continuación colocarlo en el alvéolo.
Es prioritario atender al paciente en nuestra clínica con carácter de urgencia.
Si el reimplante inmediato no es posible, el diente avulsionado deberá ponerse rápidamente en un medio adecuado hasta que pueda realizarse en la clínica dental.
Medios de conservación:
1. Saliva, agua:
Si el almacenamiento en agua es de más de veinte minutos provoca grandes reabsorciones radiculares.
La saliva no es muy idónea, tanto por su osmolaridad y pH, como por contener gran cantidad de bacterias.
Si el diente se pone debajo de la lengua o en el vestíbulo bucal, los fibroblastos pueden mantenerse vitales unas dos horas.
Pero tanto el agua como la saliva por las enzimas salivales y gérmenes, alteran la estructura del fibroblasto, por lo que no son aconsejables como medio de transporte del diente, aunque desde luego son mejores que hacerlo en seco.
2. Suero fisiológico:
Es un medio de conservación a corto plazo aceptable, manteniendo la vitalidad celular de dos a tres horas.
La temperatura de transporte no juega un papel importante.
3. Otros medios:
Se han realizado estudios de la vitalidad celular con medios que podían ser más accesibles en el lugar del accidente.
Así se probó con bebidas, como el Gatorade o soluciones conservantes de lentes de contacto, pero se han considerado poco útiles, ya que conservan las células del ligamento periodontal menos tiempo que la solución salina.
4. Solución de Hank:
La solución salina balanceada de Hank es un medio de cultivo estándar usado en la investigación biomédica para la conservación celular.
No es tóxica, tiene un pH balanceado2 y su osmolaridad es 320 mOsm/Kg.
Se ha demostrado que la inmersión en ella del diente avulsionado, evita la reabsorción radicular en un porcentaje alto (91%).
En algunos países está comercializado en farmacias y grandes superficies, en forma de un pequeño contenedor con solución de Hank para que el diente pueda ser introducido mientras se acude a la consulta dental para el reimplante.
Caduca en unos dos años.
Este medio ha sido estudiado profusamente, mostrando que en las primeras veinticuatro horas de almacenamiento, los fibroblastos se mantienen vitales, por lo que la reabsorción radicular es escasa y que ésta es moderada en dientes que permanecen almacenados en la solución hasta cuatro días.
Además los fibroblastos no presentan distorsión en su morfología y tienen un aspecto normal.
El empleo de la solución balanceada de Hank ha sido evaluada con éxito y siempre se suele utilizar como referencia en los trabajos de investigación de sistemas de conservación.
5. Leche:
La leche, si no fuera por el contenido de lípidos, sería un excepcional medio; no obstante es, en las condiciones en que se produce un trauma, el mejor medio de transporte dado que es fácil de conseguir, su pH  y osmolaridad son compatibles con la vitalidad celular y carece, por la pasteurización, relativamente de bacterias.
La leche conserva la vitalidad de los fibroblastos periodontales durante tres horas, período suficiente para que el paciente llegue a la consulta dental y se realice el reimplante.
Sin embargo, sólo previene la muerte celular, pero no restituye la forma ni restablece la capacidad mitótica de las células.
Por tanto, la leche es muy buen medio de almacenamiento a corto plazo, si se coloca el diente en ella antes de media hora del traumatismo.
En resumen, debido al carácter accidental de la avulsión y por la inaccesibilidad de otros medios de conservación, el mejor es la leche, preferiblemente desnatada, al contener menos cantidad de lípidos.
Respecto a la temperatura de transporte los estudios no son concordantes; mientras unos autores mantienen que a temperatura ambiente (20 grados) no hay problema, otros aconsejan que esté fría (4 grados) para mantener la capacidad clonogénica celular (balance proliferativo de las células progenitoras del ligamento periodontal).
Tratamiento inicial en la clínica dental
Si el diente ha permanecido desde el accidente en un medio fisiológico algunos autores recomiendan que en la clínica, y antes de reimplantarlo, éste se introduzca en solución de Hank durante treinta minutos o más, para que los fibroblastos recuperen los metabolitos perdidos, mientras se realiza la historia clínica, se toman las radiografías y se aplica la anestesia.
Exploración
Si el diente se reimplantó en el lugar del accidente, no se extraerá.
Sólo se limpiará el área afectada con suero fisiológico o clorhexidina, se suturarán las laceraciones gingivales, especialmente en el área cervical, y se ferulizará.
Si no ha sido reimplantado, y mientras se mantiene en solución de Hank, se palparán las paredes óseas para descartar fracturas.
Con suero fisiológico, se lavará el alvéolo hasta que se desprenda el coágulo, o bien se aspirará éste suavemente.
Una norma general para reimplantar cualquier diente es que el alvéolo no se debe tocar.
Parece que el ambiente en su interior puede cambiar con el tiempo, afectando al pronóstico del reimplante.
Los cambios aún no se han identificado, por lo que no es posible definir los procedimientos para solucionarlo.
Si el diente no encaja, o bien se extrae suavemente para ver la causa (un coágulo que lo impida), o si hay fractura, se introducirá cuidadosamente un instrumento romo en el interior del alvéolo para separar la pared.
Igualmente, no se cureteará el alvéolo ni se levantará un colgajo, a menos que algún fragmento óseo impida repetidamente el reimplante.
Tampoco debe hacerse una apicectomía si no ajusta completamente; hay que buscar la causa.
Preparación del diente
Para evitar lesionar aún más el ligamento periodontal, el diente debe ser manipulado por la corona, debe estar continuamente húmedo y no se debe raspar la raíz.
Sólo si la superficie parece contaminada hay que limpiarla con suero fisiológico y si quedan restos persistentes, eliminarlos con unas pinzas.
Periodo extraoral en seco (tiempo inferior a 1 hora):
-          Dientes con ápice cerrado:
1.      Comprobar que no existe obstáculo para el reimplante.
2.      Limpieza de la superficie radicular con suero fisiológico, o mejor con solución de Hank.
3.      Introducir Emdogain en el alvéolo y aplicarlo sobre la superficie radicular.
4.      Reimplantar. Es importante que la presión que se ejerza sea muy suave, pues si es fuerte podría aplastar las células del ligamento periodontal y aumentaría la posibilidad de anquilosis.
5.      Radiografía de control.

-          Dientes con ápice abierto
Cuando el ápice está abierto, es posible la revascularización y el cierre apical.
Se ha visto que la capacidad de revascularización puede aumentarse mediante procedimientos de acondicionamiento antes del reimplante.
La revascularización se realiza introduciendo el diente durante cinco minutos en una solución de 1 mgr de doxiciclina en 20 ml de solución de Hank (o suero fisiológico) y a continuación, tras introducir Emdogain en el alvéolo, reimplantarlos con el mayor cuidado posible.

Período extraoral superior a una hora:
Cuando el diente está en un medio seco más de sesenta minutos, se produce la necrosis celular, por lo que introducirlo en una solución conservante carece de función.
En estos casos, el diente debe prepararse para que sea lo más resistente a la reabsorción por sustitución ósea, con un protocolo a base de ácido cítrico y fluoruro de estaño o fluoruro de sodio.
-Diente con ápice cerrado
1. Limpieza suave del ligamento periodontal con un instrumento no cortante.
2. Introducir el diente en ácido cítrico (o ácido ortofosfórico) durante cinco minutos para eliminar los restos fibrosos.
3. Limpieza con suero fisiológico de los residuos del ácido.
4. Extirpar la pulpa e introducir el diente en fluoruro de estaño al 2% durante cinco minutos, o fluoruro sódico (2,2% y pH 5,5) durante veinte minutos.
5. Tratamiento endodóntico extraoral con gutapercha.
6. Bañar la raíz y el alvéolo con Emdogain.
7. Reimplantar.


     -Diente con ápice abierto
El protocolo es el mismo, realizando el tratamiento endodóntico (apexificación) en ese momento.
  •  Los dientes que han estado fuera de boca por 15 minutos o más no deberán ser reimplantados inmediatamente, pero deberán ser embebidos en un medio con un pH balanceado que reconstituya las células, se deberá dejar por 30 minutos antes de la reimplantación. Trope y Friedman demostraron que los dientes guardados en solución demostraron que los dientes guardados en solución salina balanceada de Hank (HBSS) no incrementaron la incidencia de reabsorción.
  •     Se observó una ligera reabsorción de los dientes guardados en solución de Hank por 4 días.
·    Si el diente avulsionado ha sido guardado en solución salina normal o leche en el momento del accidente, el diente deberá ser embebido por media hora en HBSS antes de la reimplantación, debido a que la leche ni la solución salina, son capaces de restablecer los metabolitos de las células del PDL.
·    Los dientes con raíz inmadura avulsionados están sujetos a losmismos problemas de reabsorción radicular, pero poseen un potencial para la revascularización pulpar. Sin embargo, no es solamente el grosor del forámen apical el factor crítico, sino también los procedimientos pre-reimplantación.
·    Si un diente avulsionado inmaduro ha estado por fuera por menos de 15 minutos, no deberá ser reimplantado sin antes haber sido reimplantado sin antes haber sido embebido por 5 minutos en una solución de 1 mg/20 ml de Doxiciclina. Si el diente ha estado extraoralmente por 15 a 20 minutos, no deberá ser reimplantado inmediatamente, pero deberá ser embebido inmediatamente en HBSS por 30 minutos y luego cincos minutos en Doxiciclina antes de la reimplantación. En cada uno de estos casos el diente con ápice inmaduro deberá ser monitoreado semanalmente durante los primeros 30 días, para evaluar los signos de revascularización pulpar y reabsorción. Si hay signos de reabsorción la pulpa deberá ser extirpada inmediatamente y los procedimientos de apexificación normal deberán ser instituidos.
·    Selvig y cols y Bjorvatn y cols, demostraron que los dientes que han tenido un período extraoral largo han incrementado su incidencia de éxito con el uso de un régimen de Acido, Cítrico, Fluoruro de Estaño y aplicación tópica de Doxiciclina.

·    En casos donde el diente ha estado en seco por mas de 120 minutos o más, normalmente el chance de éxito es muy pobre (1%). Debido a que las células del ligamiento periodontal están necróticas, no se deberá intentar reconstituir estas. Por lo tanto el ligamento periodontal se deberá raspar y la superficie radicular deberá ser tratada con una serie de químicos. Primero el diente deberá ser humedecido con NOCL, lavado, ácido cítrico, lavado, luego será colocado en Fluoruro de Estaño al 1%, lavado, y por último será sumergido en solución de Doxiciclina 1mg/20ml.